Autor/a: Kristan Higgins
Saga: no
Editorial: Libros de sedaGénero: Romántica
Año de publicación: 2013
Nº páginas: 400
Edición: Tapa blanda
ISBN: 9788415854142
SINOPSIS
Posey Osterhagen tiene mucho que agradecerle a la vida. Es la propietaria de una exitosa empresa de rehabilitación de edificios, su familia la arropa y tiene un novio, o una especie de novio. Aun así, le parece que le falta algo. Algo como Liam Murphy, un tipo alto y peligrosamente atractivo.Cuando Posey tenía dieciséis año s, ese chico malo de Bellsford le rompió el corazón. Ahora que ha vuelto, su corazón traidor está de nuevo en peligro. Lo que tendría que hacer ella es darle calabazas pero, en cambio, el destino parece tenerle reservado algo distinto

Esta novela fue una recomendación de otra lectora aficionada a las novelas románticas y me alegro de que me diese este titulo porque pasé toda una noche en vela disfrutando de sus páginas. Fue la primera novela que leí de esta autora y la verdad, es que queda apuntada dentro de la lista de autoras de género romántico para posibles futuras lecturas. Sin embargo, la novela me ha dejado con un sabor un tanto extraño.
La historia es bien sencilla. Una joven a la que le parten el corazón en el baile de instituto (que tampoco veo tan grave el comentario como para decir que le "partió el corazón en mil pedazos"), ahora es una mujer de éxito que dirige una empresa de rehabilitación de viviendas pero que tiene que hacer frente al regreso del hombre del que estaba enamorada en el instituto y que le rompió el corazón. Pero este caballero no viene solo, sino que trae a su hija adolescente con él tras quedarse viudo. Ella volverá a sentir todo de nuevo una vez más y saltarán chispas entre ellos, no sin encontrar algunos impedimentos.
Una de las cosas que me sorprendió fue el final. Obviamente este tipo de novelas son altamente previsibles porque sabes cómo van a terminar y lo divertido es lo que ocurre en medio de la historia, pero fue demasiado rápido la resolución final. Y el epílogo, muy precipitado, quizá habría alargado un poco más en el tiempo los sucesos que tienen lugar.
"Dios, concédeme el valor par salir con hombres que no sean imbéciles, la serenidad para aceptar el hecho de que muchos hombres lo son, y la sabiduría para saber diferenciarlos"
Lo que más me ha gustado de la novela no ha sido la parte romántica típica de estos libros, sino la complejidad del personaje masculino. Es un hombre que ha criado a su hija durante toda su vida porque su mujer tenía una profesión de éxito y no estaba en casa, así que se formó un vínculo muy fuerte entre padre e hija, pero al quedarse viudo, decide regresar a su pueblo natal para que su hija esté más cerca de sus abuelos maternos. El padre desarrolla trastornos obsesivos compulsivos desde la muerte de su mujer, tiene ataques de ansiedad y es sobre protector con su hija. Quizá la palabra "sobre protector" se queda excesivamente corta para describir a este padre. Necesita saber dónde está su hija en todo momento y con quién, quiere mantenerla alejada de los chicos y de cualquier cosa que pueda hacerle daño. Es algo muy bonito y entrañable, pero en algunos momentos, te dan ganas de tirarle un cubo de agua helada para que espabile y le deje crecer. Es un padre absolutamente entrega y con muy buenas intenciones. Me gustó mucho este personaje.


